La cavitación ultrasónica es un fenómeno mecánico producido por ondas de baja frecuencia y de alta intensidad energética. Estas ondas pasan a través de los tejidos biológicos provocando su ruptura y formando "microburbujas" o cavidades, que crecen progresivamente hasta llegar a un "tamaño crítico", produciéndose el estallido de las mismas, con generación de energía térmica y mecánica (presión), afectando a los tejidos biológicos a diferentes niveles:
- A nivel bioquímico: formación de radicales libres, como es la disociación del agua (H+ y OH -) por ruptura de enlaces químicos.
- A nivel molecular: despolimerización o fragmentación de moléculas de gran tamaño, como colágeno, ADN.
- A nivel celular: provoca ruptura de la membrana celular, que conlleva la lisis o muerte celular y necrosis del tejido.